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3 startups exitosas con impacto social en México


México necesita emprendedores que fortalezcan la economía y generen empleos, pero también que dejen un impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente. En particular, la genneración de los millennials ha demostrado que puede contribuir con nuevas ideas y tecnologías que resuelven problemáticas no sólo locales, sino también globales.

Estas tres startups mexicanas, que participaron en Campus Night Entrepreneur Edition, tienen muy claro su inconformidad hacia ciertas situaciones. Por ello, han utilizado herramientas innovadoras para disminuirlas, al mismo tiempo que proponen un modelo de negocios rentable. ¡Conócelas!

Rubberit.co

Es el primer servicio de suscripciones de condones en América Latina. Por cada condón que se compra en su sitio Web, la startup reparte la misma cantidad en diferentes comunidades vulnerables en México, con la intención de promover la responsabilidad sexual. May Alba, fundadora de la empresa, identificó un problema creciente y decidió utilizar internet como plataforma para resolverlo.


OPI: Open Intelligence
 
Es una empresa de tecnología, la cual desarrolló una plataforma de generación y análisis de datos que ayudan a los gobiernos en la toma de decisiones. Todo esto con la meta de generar un cambio significativo.

Alejandro Maza y Alberto Tawil, fundadores de la startup, están convencidos de que lo apasionante de cualquier negocio social es el problema que se debe resolver y la solución a la que se llega en determinada situación. Lo que buscan ambos emprendedores es crear tecnología con valor social.


Voluntarios México

Hace dos años surgió esta asociación civil, cuya misión es impulsar la participación social de los jóvenes. Además, es el puente entre las necesidades de las organizaciones y las personas con la voluntad de participar, aprender y donar conocimiento.

Violetta Farías, fundadora y directora de Voluntarios México, está convencida de que todo emprendimiento social debe ser autosustentable y que las empresas, sin importar su tamaño y giro, deben adoptar un enfoque que aporte a la sociedad.


Por Ana Blanes Cárdenas

Conoce Shuddle, el Uber para niños


Los adultos pueden pedir un Uber, Yaxi o hasta un taxi de sitio. Pero muchas veces no podemos estar seguros si nuestros hijos están en buenas manos en cualquiera de estos servicios. Para los padres con esas preocupaciones llegó Shuddle, un servicio de chofer para niños. ¿Crees que sea una buena idea?

Esta startup salió el año pasado en otoño, justo a tiempo para el regreso a clases. Disponible sólo en San Francisco por el momento, está dirigido a las mamás y papás que tienen poco tiempo durante el día y que necesitan ayuda para llevar a sus hijos a todas sus actividades.

La empresa asegura que puede transportar de forma segura a los niños de punto A al B sin importar la tarea: de la casa a la escuela, de la escuela al futbol o al lugar donde necesiten estar. El servicio es especialmente tentador para los padres con muchos hijos y que deben estar en miles lugares al mismo tiempo pero que no tienen un clon. Pero también es para las personas que están muy cansadas como para llevar a su hijo a otra clase de violín o a casa de un amigo o peor aún, a una tienda de videojuegos. Esta aplicación promete que tendrás tiempo para estar con tu familia, para cocinar o para respirar después de un día pesado.

¿Cómo funciona?

Todo lo que tienes que hacer es bajar la aplicación, programar el viaje un día antes (se puede programar hasta dos semanas antes), conocer al conductor y mandar a tu hijo. Esa será una tarea menos en tu lista. También puedes hacer que lo recojan en otro lugar en el que tú no estés como la escuela, un campamento, la casa de un amigo, entre otros.

Ya que tal vez nunca conozcas a esta persona responsable por tu hijo, no tienes nada de qué preocuparte. El conductor puede ser una maestra, enfermera, niñera, consejero o padre, probablemente alguien de tu propio vecindario.

Seguro tienes muchas preocupaciones, pero Shuddle pone a prueba  a sus conductores, revisa sus antecedentes penales a profundidad y su historia detrás del volante. Se piden referencias de dos jefes anteriores y se tiene una entrevista cara a cara. Una vez que son aprobados, Shuddle los monitorea continuamente.

No se menciona en el sitio Web si se les hacen pruebas de alcohol o drogas. Otra cosa que no está muy clara es si es necesario estar certificado en primeros auxilios en caso de alguna emergencia. Además, la empresa no responde inmediatamente a las preguntas.

“Hasta ahora, la mayoría de los conductores de Shuddle son mujeres”, dice el fundador Nick Allen. La idea del negocio la tuvo un joven de 36 años (que no es padre) mientras trabajaba para Sidecar, un servicio de transporte que no puede llevar a menores de edad. Con el objetivo de calmar a los padres de familia, Shuddle dice que sus conductores tienen experiencia con los niños y que reciben capacitación para cubrir el protocolo de seguridad para ser “amigables y atentos (con los pasajeros) manteniendo límites apropiados”.

Los niños deben tener un celular que usen para mandar y recibir mensajes de texto para que puedan estar en contacto con los conductores. A cada conductor se le da una palabra secreta elegida por el padre. Éste a su vez le dirá a su hijo cuál es para confirmar que sea la persona que lo tiene que recoger.

Una vez que está reservado el viaje, los padres reciben el nombre completo del conductor y una fotografía, además de una biografía corta y la descripción del vehículo. Los automóviles de los conductores no pueden ser más viejos de 10 años, deben tener cuatro puertas y pasar todas las inspecciones.

Para saber por dónde va lo más preciado que tienes, puedes rastrear su paradero usando la aplicación GPS para Shuddle. Los padres no pueden llamar al conductor directamente, pero pueden ponerse en contacto con el apoyo al cliente por medio de la aplicación mientras dure el trayecto. El costo por todo este servicio es de nueve dólares por mes, más las tarifas de cada viaje, las cuales son 15 por ciento más elevadas que Uber o Lyft, de acuerdo con USA Today.

¿Convencidos? Yo no

Tal vez soy una madre muy paranoica, pero no puedo evitar imaginarme lo peor. No importa cuántos “seguros personalizados” tengan y no importa qué tanto evalúen a sus conductores, ninguna cantidad de dinero puede reemplazar a mis hijos o su tranquilidad si es que algo llegara a pasar.

Además, la propuesta de esta startup es “más tiempo de calidad”. ¿Calidad para quién? ¿Para los padres que quieren más tiempo a solas?  Para mí, llevar a mis hijos a la escuela es pasar tiempo de calidad con ellos. Ese tipo de momentos y memorias nadie más te los va a poder dar, aunque sean cinco minutos en el coche.

Por Kim Lachance Shandrow

Evernote: Cambiando la productividad


Phil Libin usa jeans, una t-shirt con el logotipo verde brillante de su marca y gafas que le hacen juego. Es el CEO de Evernote, la aplicación de productividad más exitosa del mundo. Libin, como muchos otros directores y fundadores de Silicon Valley, rompe con la idea del ejecutivo encorbatado y de traje. Habla con sinceridad y soltura; incluso se ríe de los errores que ha cometido. Su estilo no es ninguna coincidencia o una moda, sino una forma de expresar la finalidad de su popular app: disruptir con los conceptos de productividad tradicionales que aún rigen la mayoría de los ambientes de trabajo.

¿De dónde surge la idea? La mayoría de nosotros sigue guardando recordatorios y pensamientos como lo hacía hace 30 años: con una pluma, una libreta o, en el peor de los casos, en la palma de la mano. La forma de trabajar no es acorde a la tecnología y los ambientes dinámicos en los que nos desenvolvemos. “Queríamos crear algo que realmente cambiara la forma en que las personas piensan y son productivas”, dice el emprendedor. De ahí nació Evernote, una solución para subir notas (digitales o escaneadas), almacenarlas y encontrar contenido relacionado.

La aplicación cuenta con más de 100 millones de usuarios (diez en Latam) que prueban que este cambio en el paradigma laboral ya se está dando. “El principal reto es educar a la gente sobre cómo se usa”, afirma Luis Samra, gerente de la startup para América Latina. Samra -que fue un early adopter de Evernote- sostiene que su valor reside en que se convierte en una especie de caja fuerte donde las personas conservan su información importante. De ahí que el logotipo sea un elefante... un animal que sobresale por su memoria. En pocas palabras: es tu elefante personal. 

Una startup de 100 años

Evernote es la tercera empresa que Phil Libin, programador de formación, inició junto a sus cofundadores -y mejores amigos-. Las otras dos (CoreStreet y Engine 5) las vendieron porque no les apasionaban los productos, pues no eran el target. Fue entonces cuando apostaron por desarrollar algo que ellos desearan usar. “Queríamos crear una startup que durara 100 años”, sostiene con convicción el CEO, “y la única manera de conseguirlo es haciendo algo que a ti te gustaría tener... y no porque crees que es lo que quiere el mercado”.

Ahora, antes de generar nuevos productos o actualizaciones se preguntan si es algo que les emocionaría obtener como usuarios. De hecho, Libin acepta que sus peores equivocaciones se debieron a las veces que olvidaron esta máxima y tomaron decisiones “seguras”. Así se engendraron proyectos desastrosos como las primeras funcionalidades para compartir en redes sociales que no se usaban siquiera en la compañía. “Nunca apuestes por lo menos peor. En una startup se debe buscar lo extraordinario y eso requiere riesgos”, añade.

Para el emprendedor, uno de sus aciertos fue invertir buena parte del capital que tenían al comienzo en el diseño de un logo sorprendente. Aunque se trataba de una apuesta riesgosa, hoy reconoce que ha sido parte clave del éxito de la empresa y que incluso les ha permitido crecer sin hacer marketing, pues hasta hace siete meses que implementaron una estrategia SEO no habían pagado publicidad. También destaca la importancia de las alianzas con gigantes como Google y Windows y la estrecha relación con Apple.

Sin embargo, como dice la sabiduría empresarial: “una organización es tan grande como su gente”. Y en Evernote están concientes de ello. A la fecha, tiene más de 400 empleados que ya no trabajan en un almacén, como lo describe Samra, sino en un edificio moderno ubicado en San Francisco. Su cultura empresarial se destaca por la apertura y la transparencia. No hay oficinas ni jerarquías claras; todos los empleados pueden hablar entre ellos -y hasta con el director- para compartir ideas, quejas y sugerencias. Además, el equipo cuenta con vacaciones ilimitadas, aunque este “beneficio” no ha sido muy aprovechado, pues para conseguir que se tomen un descnaso les dan mil dólares como incentivo.

Pero no todo es color de rosa. A pesar de ser una de las apps más populares del mercado, aún batalla con los mismos problemas de una startup novel, especialmente en la definición de un modelo de negocios rentable. Sus fuentes de ingresos se dividen en tres modalidades: Evernote Business (una solución para empresas, con un costo de 10 dólares por usuario), la tienda donde venden camisetas, plumas y mochilas con la imagen de la marca y la versión Premium. Si bien la paga de Premium es lo que más dinero produce, Samra explica que los usuarios están dispuestos a hacerlo únicamente cuando llevan, en promedio, dos años utilizando la aplicación.

A la conquista de nuevos mercados

La palabra “startup” trae inherente la globalidad. Una solución planeada y ejecutada correctamente, puede expandirse a otros mercados y atraer a públicos de cualquier latitud. Evernote es una prueba de ello, con más del 70 por ciento de los usuarios localizados fuera de Estados Unidos. América Latina es la región de mayor crecimiento percentual, siendo México -donde más de un millón personas usan diariamente la app y dos millones tienen una cuenta- el segundo país, después de Brasil, en cantidad de usuarios. 

De acuerdo con Samra, esto obedece al incremento de teléfonos inteligentes de bajo costo. Más del 80 por ciento de sus usarios acceden a la app por medio de un dispositivo móvil, siendo Android el sistema operativo que más descargas genera, seguido por iOS de Apple y Windows. El reto está en que, a pesar del boom de estos gadgets entre públicos de diversos sectores socioeconómicos, muy pocos están dispuestos a pagar por obtener más funcionalidades y a convertirse en heavy users de una aplicación de productividad. “Nuestra gran competencia es Angry Birds”, señala el gerente de Latam. “El principal interés de los usuarios móviles está en los juegos”. 


Entonces no es casualidad que la estrategia de Evernote en la región esté enfocada en los emprendedores. “Los entrepreneurs son los que están definiendo la forma en que trabajaremos los próximos años”, dice Libin. Por eso, durante su estadía en México, el CEO se reunió con jóvenes empresarios y estudiantes para entender cómo pueden crear soluciones que les faciliten la vida y mejoren su desempeño. “Ahí es donde sucede la creatividad. No vemos a los países como mercados, sino como lugares donde podemos hacer cosas”, concluye.

3 tips para emprendedores

El CEO de Evernote comparte algunos consejos para aquellos que deseen emprender una startup tecnológica:

1. No lo hagas, a menos de que quieras cambiar el mundo.
2. Haz algo para ti, donde tú seas el usuario.
3. En los primeros años no te preocupes por la competencia.


Por Belén Gómez Pereira

6 pasos para iniciar un negocio desde cero


Todo gran negocio comienza con empuje y pasión. Hasta los grandes empresarios como Richard Branson, Oprah, Bill Gates y Warren Buffett empezaron desde cero. Después de tener que abandonar mi carrera en futbol americano por una lesión y vivir en el sofá de mi hermana, mi enfoque y mi pasión estaban en los deportes. Quería tener la flexibilidad para hacer lo que amaba y ganar lo suficiente para el resto de mi vida, pero no tenía idea de por dónde empezar.

Gracias a la suerte y la persistencia, ese año encontré a un gran mentor. Trabajé con él casi un año con un sueldo de como 500 dólares por mes. Me dediqué a aprender de él e hice lo que pude para ganar algo de dinero aparte.

Paso a paso me fui dando cuenta hacia dónde debía dirigirme. Me encantaba hablar con las personas y agregar valor a sus vidas, sobre todo darles lo que necesitaban para resolver sus problemas. No fue como si tuviera todo planeado, sólo combiné mis fortalezas, visión y pasión para crear el negocio ideal que me hiciera avanzar. Te aseguro que serás más feliz cuando sigas tu pasión. Me encanta lo que dice Steve Jobs sobre esto:

"Tu trabajo va a llenar gran parte de tu vida y la única forma de sentirte realmente satisfecho es creer que lo que haces es un gran trabajo. La única forma de hacer un buen trabajo es amando lo que haces. Si todavía no lo encuentras, sigue buscando. No te conformes. Así como con los asuntos del corazón, sabrás cuando lo hayas encontrado".

Una vez que lo descubras, toma en cuenta estos tips para iniciar tu aventura emprendedora:

1. Investiga tu mercado. Saber lo mismo que la competencia no sirve de nada. Profundiza. Sumérgete en tu mercado y estúdialo como un experto. Busca en Google palabras clave que estén relacionadas con tu industria y no te desanimes si el mercado parece repleto. Puedes usar esto como ventaja. Significa que está funcionando para aquellas personas y que puedes hacerlo funcionar para ti, hay dinero ahí.

2. Ponte una meta financieramente tangible. Yo me pongo metas nuevas cada seis meses y siempre llego más lejos de lo que me propuse. Trabaja de atrás hacia adelante y descubre lo que necesitas hacer cada día para llegar a tu objetivo.

3. Cuando crees un sitio Web haz que el contenido pueda ser compartido. Es muy bueno darles a los líderes tu página como referencia, pero cuando estás desarrollando tu propia marca, es importante crear contenido único en un sitio que tus lectores y usuarios puedan visitar.

4. Crea una lista. El correo electrónico es una gran forma para dar a conocer tu negocio, por eso debes hacer una lista de contactos. Mientras construyes un sitio compartible, haz un listado de correos que visiten el mismo. Dales a estas personas cierto valor para que luego se conviertan en compradores cuando lances tu producto o servicio. Agrega en la página una parte para suscribirse y ten una lista completa de correos.

5. Lanza un producto o servicio que puedas vender. Si tienes una meta financiera que debes cumplir en los siguientes seis meses, entonces tienes que vender algo. Tómate tu tiempo para saber qué retos enfrenta tu audiencia. Luego crea algo que resuelva ese problema. Sé que esto es más fácil decirlo que hacerlo, pero es muy importante.

6. Comienza AHORA y mejora mientras vayas avanzando. Mucha gente pierde tiempo pensando en hacer las cosas perfectas antes de lanzar su negocio. El logotipo, el sitio web, ente otras cosas. Vende tu producto antes de hacerlo para que la gente haga su pedido. Enfócate en obtener ventas y atraer a clientes potenciales. Las empresas exitosas hacen esto todo el tiempo y no son perfectas en el primer intento.

Piensa en Facebook y todos los cambios y mejoras que ha tenido. Comienza con un producto pequeño y mejóralo constantemente. Lánzalo vía online y véndelo una y otra vez sin gastar tu tiempo.

Lo más importante es disfrutar el proceso y saber que no tienes que hacerlo todo perfecto. Comienza hoy, si no ¿cuándo?

Por Lewis Howes

El ambiente laboral ideal para tu startup


Muchos factores determinan si una startup será un éxito o un fracaso. Algunos son muy obvios como tu habilidad para distinguir los productos o servicios de la competencia, hacer un buen uso del capital o encontrar un buen nicho de mercado. Pero un elemento del éxito que no es muy evidente es la cultura empresarial.

Una buena cultura puede hacer maravillas para un negocio. Incrementa la moral haciendo que el día de trabajo sea más placentero, algo que se traduce en mayor competitividad y menor desgaste de los empleados. Es más, también puede mejorar las relaciones externas con los clientes y proveedores.

Por el contrario, una cultura negativa pude envenenar el ambiente en la oficina, afectar las relaciones externas y en general llevar a la ruina a una compañía. Muchos CEOs dejan que la cultura corporativa se desarrolle por sí sola, sin tomar control del resultado. Tengo algunas prácticas útiles para aquellos directivos que se interesan en ayudar a crear una buena cultura o buscan mejorar la que ya existe en sus negocios.

Determina qué valores son importantes para tu negocio
Primero que nada, debes entender qué tipo de compañía quieres tener. Una vez que tengas esto muy en claro, debes considerar cuáles son los valores que te llevarán a obtenerlo. ¿Valoras el trabajo duro por sobre todo lo demás? ¿Realmente necesitas un código de vestimenta? ¿Quieres mejorar la convivencia de un equipo de trabajo o prefieres que los empleados trabajen solos?

Al responder estas preguntas junto con los miembros de tu compañía, lograrás tener una mejor idea de qué tipo de ambiente laboral deseas y, a partir de ahí, construirás la empresa que se acomode a esa visión.

Comunica tus valores
Una vez que sepas qué clase de cultura laboral necesitas, deberás comunicar esa visión a otras partes del negocio. Tener una misión corporativa ayuda, pero no es suficiente. Debes tomarte el tiempo para dar a conocer qué valores y comportamientos harán que la empresa sea un éxito y por qué importan hoy y en el futuro.

También, deberás entrenar a los demás para que un fuerte sentimiento de cultura corporativa permee a tu negocio en todos los niveles: desde el reclutamiento, durante proyectos de equipo e incluso en los propios empleados. Te darás cuenta que tendrás mucha ayuda para alcanzar la cultura que quieres si estableces tus valores de manera clara.

Protege tus valores
Como cualquier otra parte de la compañía, hay que cuidar la cultura corporativa. Una vez que ya tengas el ambiente que quieres, deberás enfocarte en mantenerlo. Estos esfuerzos deberán empezar con la selección de candidatos al contratar sólo a las personas cuyos valores parezcan ser consistentes con los de la empresa.

Asimismo, deberás ser efectivo al controlar a los empleados nocivos. Muchos CEOs se resisten a despedir a un empleado que, aunque sea efectivo, su actitud es mala para el ambiente laboral. Sin embargo, estas situaciones suelen empeorar conforme avanza el tiempo, causando daños a largo plazo.

Protege tu cultura como si fuera una joya preciosa, actúa rápido para mitigar cualquier riesgo que pueda presentarse e invierte tiempo en preservarla. Tener y mantener una buena cultura corporativa es lo que separa a startups promedio de aquellas que logran el éxito. Enfócate en desarrollar la cultura correcta y verás que aumentan las posibilidades de triunfo de tu negocio

Por Paul Mandel

5 consejos para tener una startup exitosa


¿Alguna vez has tenido que juntar dinero para una fiesta o regalo? Seguramente recuerdas lo molesto que es estar atrás de la gente para pedirle su parte y cómo, al final, tú acababas “completándole” por las prisas.

Para aliviar estas situaciones de estrés, está Moneypool, un sitio Web creado en México que ayuda a recolectar y administrar dinero entre amigos o varias personas de una manera sencilla. El usuario sólo debe darse de alta como administrador para incluir a los participantes del evento; así, todos tendrán acceso y verán quiénes han contribuido a la causa y quiénes se están haciendo “guaje”. Cuando se junte todo el dinero, el administrador podrá dar un número de cuenta para el depósito. No se cobra comisión por el servicio, pero puedes dejar propina si así lo deseas.

Ignacio Álvarez y Sebastián Cueva, cofundadores de la empresa, se conocieron en Ignia, un fondo de capital emprendedor. Después de varias pláticas, se dieron cuenta que existía la necesidad de una plataforma que facilitara reunir fondos para fiestas y eventos. En diciembre de 2013 lanzaron una versión piloto y la probaron con sus amigos cercanos. Después de esa prueba recibieron muy buenos comentarios y en abril del año siguiente se abrió al público.

Cuando Moneypool vio la luz entraron al programa de aceleración de Naranya Labs, donde conocieron a Gerardo Acuña, su tercer socio y diseñador del sitio. A pesar de que la inversión en un comienzo fue poca, el primer año tuvieron un crecimiento de 20 por ciento mensual. A la fecha, cuentan con más de cuatro mil usuarios y han ayudado en más de 400 eventos.

Ahora, Ignacio Álvarez comparte cinco consejos a los emprendedores que deseen iniciar una startup. Toma nota:

1. Inicia con un socio
Hay un viejo dicho que dice “si quieres llegar rápido viaja solo, si quieres llegar lejos viaja acompañado”. Hay quienes prefieren iniciar su aventura emprendedora solos, y nadie los puede juzgar, pero la historia no miente: son más los casos de éxito, los de empresas que iniciaron con dos o varios socios. Ya sabes lo que dicen: dos cabezas piensan mejor que una.

“Hay momentos difíciles donde cuestionas si vas por el camino correcto. Un compañero te puede dar el aliento necesario para continuar y viceversa. En nuestro caso somos tres socios, Gerardo es un genio de la programación, Sebastián es un vendedor nato y yo soy el estratega. Nuestras habilidades se complementan para formar un equipo robusto”, afirma Ignacio.

2. Busca mentores
Un mentor no sólo ofrece sabios consejos para superar obstáculos, sino que también son buenos para escuchar tus ideas. El punto de vista de alguien con experiencia es lo que puede hacer la diferencia entre el éxito y el fracaso.

“En mi vida previa a Moneypool, tuve la fortuna de trabajar con grandes emprendedores, empresarios y asesores que el día de hoy son una caja de resonancia para mis ideas”, sostiene el emprendedor. Además, afirma que tener a estos individuos en su vida les permite saber cómo los ve el mundo y los ha hecho cuestionarse sobre sus métodos.

3. Aprende a escuchar
Muchos empresarios no trabajan en sus habilidades para escuchar –y esto podría estar jugando en su contra. Si se tomaran el tiempo para escuchar lo que los demás tienen que decir, en especial sus clientes y empleados, tendrían más seguidores leales.

“En Moneypool tenemos herramientas para escuchar a todos los actores de la cadena ya sea con juntas, indicadores de comportamiento o pláticas informales programadas. Si algo hemos aprendido es que los emprendedores más exitosos saben escuchar y responder”, comenta el cofundador de la startup.

4. Determina tu propuesta de valor
Si no sabes cuál es tu objetivo, no llegarás a ningún lado. Ignacio dice que desde un principio, han tenido muy claro cuál es su propuesta de valor: ayudar a un administrador a juntar el dinero de las personas que forman parte de un evento. No puedes pensar en agregar otros elementos a tu servicio hasta que la idea original funcione al 100 por ciento.

“Hay muchas cosas más que queremos hacer en el futuro, pero por ahora nos enfocaremos en tener el mejor servicio resolviendo un solo problema. Soy ingeniero químico y una de las reglas que aprendí en la universidad es que cuando dominas un proceso en el laboratorio lo puedes escalar 10x y después que dominas esa escala lo puedes escalar 10x otra vez y así sucesivamente. No queremos comernos al mundo de una mordida”, añade.

5. Haz un presupuesto… y síguelo
Uno de los errores más comunes en las startups es no elaborar presupuestos. La razón está en la falta de conocimiento o de atención, o en la sencilla creencia de que será suficiente con “vender mucho”. La disciplina financiera es fundamental para el éxito.

“Uno de mis mentores profesionales me decía “solo hay una razón por la que los negocios quiebran: porque se les acaba el dinero”. En la etapa inicial, los flujos futuros son muy inciertos y eso lo debes considerar al momento de hacer el presupuesto”, afirma el creador de Moneypool.

Para Ignacio hay dos maneras de fallar en el presupuesto: gastar más de lo que tienes o ingresar menos de lo que tienes. “Si los ingresos no se están dando debes saber dónde puedes recortar, no comprometer recursos que no tengas y nunca vivir por encima de las capacidades del negocio”, concluye

Por Ana Blanes Cárdenas

Lean: emprender rápido y con baja inversión


Antes, el modelo tradicional para iniciar una empresa se basaba en tener una idea, elaborar un plan de negocios y aproximadamente 12 meses después lanzar el producto al mercado con la esperanza de que funcionara. Sin embargo, esta estrategia entorpece el proceso de creación y muchas veces termina en el desánimo del emprendedor y con miles de pesos (y de tiempo) gastado en proyectos inviables y fallidos, asegura César Salazar.

Hace aproximadamente cinco años se popularizó el concepto de ‘lean startup’, engendrado por Eric Ries. Éste hace referencia que el ciclo de desarrollo de un producto puede acotarse y los negocios pueden dirigirse más eficientemente midiendo los procesos y las retroalimentaciones.

Salazar, partner de 500Startups Mexico City e impulsor de Startup Weekend afirma que esta forma de pensar es la que está dictando el mundo de los negocios innovadores. Explica que el término ‘lean’ muchas veces es mal usado y relacionado con una metodología “chafa” y de poca calidad. Sin embargo, el inversionista promueve la idea de que ‘lean ain’t cheap’ (lean no es igual a barato) sino que, por el contrario, es una forma de construir startups en menos tiempo y con un mayor potencial de éxito.

El lean thinking es la ideología que dirige a la mayoría de los empresarios en Silicon Valley. Es un modelo basado en la experimentación y también en la aceptación del fracaso. De hecho, el fracaso es parte esencial para conseguir metas y el crecimiento, tanto personal como profesional.

César lo sabe por experiencia propia. Creó su propia empresa a los 17 años, la cual tuvo que cerrar por su falta de compresión hacia ciertos temas como el control del flujo de efectivo. Tras trabajar en varias empresas de software, visitó Silicon Valley donde aprendió más acerca de este concepto y sobre aprovechar las “cuestiones culturales para desarrollarse todos los días”.

El lean thinking propone que la desventaja del modelo tradicional (elaborar un plan de negocios grueso y estático) está en que éste se basa en las suposiciones del emprendedor. “El emprendimiento se trata de traer cosas que aún no existen en un mercado”, dice Salazar.

El especialista asegura que este nuevo modelo se compone de cinco ejes principales:

Aprendizaje continuo
Lean se trata de aprender. Es ver las cosas a través del aprendizaje; preguntarte antes de hacer algo qué es lo que aprenderás de ello. Para Salazar, en el mundo de las startups es esencial el networking y rodearte de mentores y personas que puedan enseñarte algo. El inversor recomienda al emprendedor tener bien identificados a los líderes más influyentes de su campo para conectarse con ellos y aprovechar su experiencia.

Experimentación
Muchos emprendedores creen erróneamente que todo ya está definido. Para crear una lean startup debes empezar asumiendo que no sabes nada y estar dispuesto a experimentar tus ideas para comprobar si funcionan o no. Por ejemplo, Facebook constantemente está experimentado (siempre está en fase ‘beta’), lanzando aplicaciones y actualizaciones. Según la respuesta de los usuarios, la red social decide si conservarlo, eliminarlo o mejorarlo. Todo a muy bajo costo.

En este punto, Salazar destaca la importancia de saber diseñar experimentos para comprobar nuestras hipótesis.

Data driven
Sin duda, una de las grandes ventajas que ofrece el ámbito digital es la posibilidad de medir y cuantificar buena parte de nuestros esfuerzos. “No se trata sólo de la observación cualitativa, sino también de los resultados cuantitativos”, dice Salazar. Medir y evaluar tus esfuerzos te permitirá hacer cambios a tiempo y evitar poner todo tu esfuerzo en problemas que ni siquiera existen.

Iterativo
El proceso lean se trata de repetir una y otra vez; de regresar a los pasos caminados (y que pensamos que están superados) y encontrar en ellos nuevas oportunidades. Otra vez el aprendizaje es la clave. Debes estar abierto al cambio y a la conciencia de que siempre es posible mejorar. Lean no sólo es 'delgado', es saludable y eficiente.

Rapidez
El mundo avanza rápidamente, al igual que la tecnología y las modificaciones en los hábitos de los consumidores. Por ello el pensamiento lean es el que mejor se adapta a esta estructura: hay que moverse rápido, lanzar rápido al mercado, aprovechar las oportunidades e identificar rápido los errores y los fracasos.

Por Belén Gómez-Pereira

Airbnb, la startup que surgió para pagar una renta


Airbnb, la plataforma más exitosa para alquilar viviendas entre particulares, anunció que a partir de este mes permitirá a los viajeros estadounidenses reservar alojamiento en Cuba.

Esta noticia no es cualquier cosa pues se trata de la expansión empresarial más grande de Estados Unidos desde que ambos países reanudaran sus relaciones a finales de 2014. Nada mal para un servicio que nació de la idea de dos roomies.

Brian Chesky y Joe Gebbia desarrollaron el concepto primario de alojamiento de corto plazo poco tiempo después de mudarse a San Francisco en octubre de 2007. AirBed & Breakfast estaba pensado para ofrecer habitaciones, oportunidades de networking y desayunos para los asistentes de la Conferencia de Diseño de la Sociedad de Diseñadores Industriales de América que no pudieron reservar una habitación.

Su idea surgió, como muchos conceptos ganadores, más de la necesidad que de la inspiración. Chesky y Gebbia no tenían dinero para pagar la renta de su departamento por lo que transformaron su sala de estar en una gran habitación con colchones inflables para los invitados. Completaron el servicio ofreciendo un desayuno casero.

En febrero de 2008, el arquitecto Nathan Blecharczyk se unió al proyecto como tercer fundador. Durante esta etapa de nacimiento, AirBed & Breakfast se enfocaban en eventos de gran escala como convenciones- que provocaban que los hoteles se abarrotaran dejando pocas opciones de alojamiento.

Pronto se dieron cuenta de que necesitaban un sitio web para organizar a sus huéspedes, pero, de nuevo, no tenían el dinero suficiente para lanzar una página de la escala que necesitaban. La solución se las dio, de cierta manera, Barack Obama.

Los fundadores crearon una edición especial de cereales para el desayuno con las imágenes de los entonces candidatos Obama y John McCain llamada “Obama O’s” y “Cap’n McCains”. En dos meses habían vendido 800 cajas a 40 dólares cada una, con lo que ganaron los 30 mil dólares necesarios para la incubación de la compañía.

El sitio web de AirBed & Breakfast atrajo a Paul Graham, socio de la aceleradora Y Combinator, quien ofreció entrenamiento a los socios. Después de un curso de tres meses en Nueva York, Blecharczyk, Chesky y Gebbia regresaron a San Francisco con un modelo de negocios bien planteado para atraer inversionistas.

En 2009, los fundadores decidieron cambiar el nombre de la empresa a Airbnb y expandieron sus servicios de intercambio hospitalario de pequeñas habitaciones y camas a casas, departamentos y hasta castillos enteros. Es decir, si alguien busca hospedarse por intercambio en un iglú, Airbnb, tiene la manera de hacerlo posible.

La compañía creció tan rápido que pronto los empleados no cabían en el departamento de Chesky y Gebbia, lo que irónicamente provocó que Brian Chesky tuviera que buscar alojamiento temporal a través de su propio servicio.

En los siguientes años, una serie de inversiones, entre las que destacó la del actor Ashton Kutcher en 2011, la empresa tuvo una expansión masiva. Airbnb pudo comprar a un competidor alemán llamado Accoleo, lo que generó el nacimiento de la primera rama internacional de la empresa en Hamburgo.

En 2012, la firma abrió oficinas en París, Milán, Barcelona, Copenhague, Moscú y São Paulo. Para 2013, la compañía ya había establecido su centro de operaciones europeo en Dublín.

Actualmente, la red social cuenta con una aplicación para dispositivos móviles que ofrece casi un millón de opciones de alojamiento a nivel mundial. Tiene más de 800 mil listados de inmuebles en 33 mil ciudades y 192 países, servicios de conserjería y millones de usuarios.
 

5 pasos para convertir el fracaso en triunfo


Cuando Steve Blank apareció en la portada de la revista Wired hace nueve años, se esperaba que su empresa de aquel entonces, Rocket Science Game, revolucionara la industria de los videojuegos. Y no dejaba que el escepticismo y las críticas le afectaran. “Creía que era un genio”, dice Blank. Tres meses después, cuando llamó a su madre para decirle que estaba a punto de perder USD$35 millones, ya no se sentía tan genio.

“Tuve que tomar muchas decisiones, incluyendo la de tener que renunciar”, afirma. “Aprender de aquel fracaso fue una de las mejores experiencias de mi vida”. Y sí que aprendió. En 1996, Blank fundó la startup E.piphany, que consiguió USD$1,000 millones en inversión.

De acuerdo a Blank, en los últimos 10 años la cultura emprendedora se ha convertido en ‘amiga’ del fracaso. Emprendedores seriales en el Silicon Valley pasan de un negocio fallido al siguiente, y empresarios multimillonarios como Richard Branson expone sus fracasos tanto como sus éxitos. Aun así, “a nadie le gusta fracasar”, dice Blank. “Estamos hechos para el éxito”.

¿Pero y si realmente pudieras usar el fracaso como un escalón para tener éxito? Te compartimos cinco claves para lograrlo:

1. Llama al fracaso de otra manera
¿Cuándo fue la última vez que alguien fue contratado para una posición importante sin experiencia? Para los emprendedores seriales, “experiencia” es otra palabra para decir “fracaso”, según Blank. Al etiquetar un esfuerzo fallido como una oportunidad para aprender, lo estás poniendo bajo una luz positiva que te permite añadir credibilidad como emprendedor.

2. Usa el fracaso como un escalón
Con cada fracaso, identifica lo que sabes que hiciste mal y sé consciente de ello para no repetir tus mismos errores. Esto te llevará un paso más cerca del éxito, dice Steve Siebold, consultor que trabaja con emprendedores para crear pensamiento crítico.
“Nunca he escuchado a un empresario millonario diciendo que acertó a la primera”, dice Siebold. “Conforme más grandes son, comúnmente, más han fallado”.

3. No fracases solo
A la mayoría de los emprendedores les gusta iniciar su aventura en soledad. Pero si cometes un error tú solo, también será más difícil determinar qué salió mal. Tener un socio al que respetes y en quien confíes puede convertir cada fracaso en una oportunidad para colaborar. “Un buen socio puede ayudarte a determinar qué no hacer la siguiente vez”, dice Karl Baehr, director de la universidad enfocada en el emprendedurismo, Emerson College.

4. No escondas tus fracasos
En primer lugar, siéntete orgulloso de haber sido lo suficientemente valiente para tomar el riesgo. Al ser abierto sobre tus errores, te abres a aprender de los demás.

El mentor de Baehr, Walter Hailey, dueño de una aseguradora, tomaba un paseo diario a las cinco de la mañana con un grupo de amigos cercanos para hablar de ideas, éxitos y fracasos. “Para cuando regresaban a sus casas, tenían la solución”, dice Baehr. “Tenían un plan para resto del día”.

5. Redefine lo que quieres
Cambia el enfoque y la razón por los que iniciaste el negocio. “Revisa tus motivadores emocionales. Recuerda que somos creaturas emocionales y que la lógica no nos motiva”, afirma Siebold, quien lanzó cinco negocios fallidos seguidos antes de crear su firma consultora actual. Para Siebold, su motivador era llegar a ser millonario un día, meta que alcanzó a los 31 años. “Debes estar claro en lo que quieres”, dice. “La pregunta debe ser: ¿Qué tanto lo quieres”.

Por Jane Porter

¿Tu startup será un éxito o un fracaso?


Poner a prueba las suposiciones iniciales es una de las tareas más importantes de cualquier startup. Sin embargo, los grupos de enfoque suelen ser costosos, las encuestas tienen tasas de respuesta muy bajas y, si te dedicas a sondear a la gente que conoces, lo más probable es que te den las respuestas que piensan que quieres escuchar.

Entonces, ¿cómo puede un empresario con pocos recursos obtener retroalimentación sobre un concepto que está gestando? Desde confirmar si realmente hay demanda para un producto hasta determinar cómo los usuarios prefieren recibirlo y cuánto pagarán por ello, existen algunas maneras de validar tu concepto y modelo de negocio… y ayudarte a definir una dirección correcta para el futuro.

Golpea el pavimento

Para algunos empresarios, tener un acercamiento directo con sus clientes puede ser de mucha utilidad. Por ejemplo, alguien que desarrolle un producto o servicio puede ir de puerta en puerta explicando qué es lo que hace y preguntando a los vecinos qué piensan al respecto. ¿La única inversión además del tiempo? Un poco de café y un par de botas. Sin duda, ésta es una buena alternativa a pagar miles de dólares en un estudio de mercado que ni siquiera sabes con certeza qué tan efectivo será.

Únete a un programa

Con los aceleradores, las incubadoras y otros programas que continúan creciendo en popularidad, prácticamente cualquier empresario puede encontrar una iniciativa que le proporcione asesoría gratuita y le permita validar sus conjeturas. 

Hoy día, prácticamente todas las ciudades cuentan con un programa para emprendedores. No son pocos los directores de empresas que se han inscrito a estas iniciativas para refinar sus ideas de negocios, pues les permiten conocer personas con amplia experiencia en el campo. Con frecuencia, estar en un programa así y recibir retroalimentación es ideal para saber si se está dispuesto a pagar para solucionar un determinado problema, y cuánto.

Encuentra un mentor

Sin duda, una de las mejores recomendaciones al iniciar un negocio es hallar un mentor que proporcione una guía y retroalimentación imparcial. Es fácil encontrar gente que te diga exactamente lo que quieres escuchar, pero muy difícil encontrar gente con experiencia que te respete y sea clara contigo. Amplía tu red de contactos para encontrar a la persona adecuada.

Rastrea contactos de tu industria

Quienes tienen una startup deberían buscar aportes de colegas de la industria, aunque no los hayan visto en mucho tiempo. Recuperar esos contactos podría permitirte crear tu propia red de colaboradores y clientes que te den retroalimentación transparente y te permitan darle forma a tu estrategia inicial. Todos tenemos amigos que dirán “eso es impresionante", pero valora a las personas que entienden los entresijos de la industria y que desafían tus ideas.

Pon a prueba la popularidad de tu idea

Lanza versiones inacabadas de tu producto o servicio para que los usuarios las prueben. Una táctica popular es crear una página web que ofrezca una prevista del producto y, con Google AdWords, monitorear los clics. Esos números pueden ayudarte a saber si tu propuesta resuena lo suficiente como para tomar el siguiente paso.

Ofrecer una vista previa de tu oferta es fundamental para obtener opiniones reales de los usuarios. Sin importar qué tan complejo sea lo que planees construir, resiste el impulso de perfeccionar hasta el último detalle antes de buscar retroalimentación. Recuerda: entre más temprano comienzas a recibirla, más tiempo tendrás de tomar la dirección correcta.

“Dímelo todo”

Algunas preguntas dirigidas a las personas adecuadas pueden proporcionarte información valiosa. Trate de preguntar a sus colegas, mentores y clientes potenciales lo siguiente:

1. ¿Pagarías por este producto o servicio? Si es así, ¿cuánto? Si no, ¿por qué no?

2. ¿Qué otros productos o servicios que actualmente llenan esta necesidad para usted?

3. ¿Cómo modificarías o mejorarías esta idea?

Por Paula Andruss

6 libros vitales para un emprendedor


Entre 2011 y 2013 leí unos 197 libros. Leí acerca de historia, física, ciencia, salud, viajes, exploración espacial, el océano, salud y matemáticas. Leí bestsellers, clásicos y autores desconocidos. Sin embargo, la mayoría de los temas que me interesaban estaban relacionados de alguna manera con el desarrollo de startups y el emprendimiento.

Estos son seis libros que recomiendo para todos los emprendedores (sin un orden específico).

1. El Método Lean Startup, de Eric Ries 


Este libro es un texto obligado aun cuando la moda de los Lean Startups ya no es tan fuerte como en 2013. Ries ofrece la metodología para que cualquier emprendedor pueda probar sus ideas.La premisa del libro es ver a las startups como experimentos científicos, probando y analizando todo lo que hagas, para evitar que gastes tiempo y dinero en ideas que no van a funcionar.

2. Rework, de Jason Fried


Jason Fried es un genio diabólico. En mi imaginación, él es como un científico loco que se sienta en su torre a observar lo que todo el mundo está haciendo mal mientras juega ajedrez.  Es el padre de las ideas revolucionarias que redefinen el status quo. Este libro te ayudará a identificar las normas sociales que te han sido impuestas desde la niñez para así aprender a pensar afuera de lo establecido.

3. El punto clave, de Malcolm Gladwell


En “El punto clave”, Malcolm Gladwell  trata de descifrar las “conductas sociológicas misteriosas” que rigen la vida diaria. Gladwell explica que el punto clave es “el momento crítico, el punto de ebullición” para hacer un cambio y dice que “las ideas, productos y mensajes se esparcen como virus”.

Da ejemplos históricos y sustanciales de sus teorías y analiza otros casos como sólo podría hacerlo un sociólogo. Por ejemplo, explica por qué los zapatos hush puppies se volvieron tan populares a mitad de los años 90.

Aprender sobre cómo algunas “fuerzas invisibles” en los mercados pueden generar resultados no programados me hizo ser más consciente en mi vida y negocio. Todos los libros de Gladwell me llevan a pensar profundamente y me dan la fuerza para ver al mundo desde una perspectiva diferente. Este nuevo “lente”  me ayudó a observar mi propio viaje emprendedor desde un nuevo punto de vista.

4. El dilema de los innovadores, de Clayton Christensen


Disrupción. Todos hemos escuchado ese término. Pues bien, Christensen es quien le dio vida.

Aquí va la sinopsis: “Publicado por primera vez en 1997, el libro de Christensen sugiere que algunas compañías ponen demasiado énfasis en las necesidades actuales de los clientes y fallan al adoptar nuevas tecnologías o modelos de negocio que responderán a las necesidades futuras del mercado. Él asegura que estas empresas eventualmente quedarán en el pasado. Christensen llama ‘innovación disruptiva’ a la anticipación de las tendencias y ofrece algunos ejemplos de la industria de la computación, malteadas y molinos”.

Este libro, junto con “El Método Lean Startup”, me ayudó a entender qué tan importante es hacer pruebas y validar ideas, no sólo para las startups, sino también para las compañías establecidas. El “dilema” del innovador viene de la idea de que las grandes empresas no ponen atención en conceptos que no tengan una aplicación presente para el cliente, lo que deja el campo libre para que jugadores nuevos causen disrupción.

5. Cruzando el abismo, de Geoffery A. Moore


Inmediatamente después de leer este libro creí haber entendido todo lo necesario para construir una compañía. Este texto enseña que algunas empresas nuevas tienen mucha tracción al principio, algo que no se traduce en éxito masivo en el mercado. Moore muestra esto al analizar los ciclos de adopción temprana  y sus diferencias con el ciclo de vida de un producto.

El abismo se refiere a la separación que existe entre los usuarios tempranos y el mercado masivo. Simplemente ver la portada te ayudará a entender el concepto. Este libro me ayudó a entender el modelo de crecimiento tipo “palo de hockey” y otras lecciones vitales para las startups.

6. Launch!, de Scott Duffy 


Este libro sirve como un manual para inyectarle vida a una idea de negocio. Duffy nos lleva por ejemplos e historias entretenida mientras ofrece un modelo de trabajo que le llevó a vender su última compañía a nadie más que Richard Branson. Entretenido y útil, este libro es realmente atractivo y muestra el valor de Duffy como hombre de negocios, mentor y humano.

Por Andrew Medal

¿Cómo trabaja una incubadora de negocios?


Las incubadoras son excelentes herramientas para impulsar el nacimiento de empresas, pues proporcionan la asistencia necesaria para crecer. Conoce cómo funcionan y aprovéchalas para emprender.

Cuando se realiza un plan de negocios no basta tener una idea; es necesario estructurarla y gestar un plan que proyecte el desarrollo y la ejecución del emprendimiento. Sin embargo, esta tarea es muy compleja, lo que ocasiona que muchos emprendedores novatos se hundan en el intento.

Pero no es motivo para alarmarse; para los más inexpertos (o para todos los emprendedores) existe una alternativa alentadora: las incubadoras de negocios, una herramienta fundamental para impulsar el nacimiento de nuevas empresas y cuyo uso ya se ha popularizado en muchas partes del mundo.

Estos centros se encargan de evaluar la viabilidad técnica, financiera y de mercado de un plan, proporcionar servicios de asesoría legal, desarrollar los planes de mercadotecnia y ventas e incluso, aportar un espacio físico, equipo, logística y acceso a financiamiento y capital semilla.

La asistencia que una incubadora proporciona atraviesa por tres etapas. En primer lugar está la preincubación, durante la cual se brinda al emprendedor una orientación para el desarrollo de su empresa. Después viene la incubación, el tiempo en que se revisa y da seguimiento a la implantación, operación y desarrollo del negocio y todos los procesos. Por último, la postincubación se aplica después de haber puesto en marcha el negocio, con el fin de mejorarlo continuamente.

Éste es el proceso a seguir para acceder a un plan de asistencia de una incubadora:

1. Concebir y plasmar en papel una idea de negocios.

2. Acudir a una incubadora.

3. Entrevistarse con el representante de la misma.

4. Clarificar la idea conforme a la entrevista.

5. Elaborar un resumen de objetivos y las características de la futura empresa.

6. Proceso de retroalimentación entre el empresario y el asesor para delinear el plan de negocios (este proceso tarda de una a dos semanas).

7. Evaluación ante un comité de selección de proyectos.

8. Análisis del proyecto por el comité.

9. Si el proyecto se aprueba, ingresa a un proceso de incubación. Si el proyecto se rechaza se sugieren adecuaciones y se regresa a la elaboración del resumen.

10. En el proceso de incubación se recibe asesoría en aspectos administrativos, legales, contables, financieros, de diseño e imagen, estrategias de mercado y comercialización. En caso de contemplar la exportación de productos, la incubadora también proporciona orientación en aspectos de comercio internacional.

11. Al concluir el plan de negocio, por lo general la empresa comienza operaciones y recibe asesoría por 12 meses más.

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